LINAJE MESIÁNICO
De
manera que siendo el Mesías la Simiente de la Mujer que aplastaría la
cabeza de la serpiente, según prometió Yahveh Elohim delante de Adam y
Eva,[1] Adam engendró a Set en el año 130 de la humanidad,[2] y éste a Enós en el año 235,[3] y éste a Cainán I en el 325,[4] y éste a Mahalaleel en el 395,[5] y éste a Jared en el 460,[6]
en cuyo tiempo descendieron los vigilantes a la Tierra y tomaron para
sí mujeres engendrando gigantes y enseñándoles diversas perversiones;[7] Jared engendró en el año 622 desde Adam al profeta Enok setita que caminó con Dios, profetizó y fue tomado por Elohim.[8] Enok setita engendró a Matusalem en el año 687,[9] el hombre que mayor edad ha alcanzado en la Tierra,[10]
pues Dios era longánime, pues cuando Matusalem muriera, el Diluvio se
desataría sobre toda la Tierra. Matusalem engendró a Lamek setita en el
874,[11] y Lamek setita a Noé en el año humano 1056.[12] Noé, con sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet, y sus respectivas esposas: Emzara, Sedacatlebab, Nahlatmehoc y Adatnese,[13] sobrevivieron al Diluvio el 27 de Zif (Iyyar) del año 1657 desde Adam, cuando salieron del arca.[14]
El Bendito Dios de Sem se revelaría a esta descendencia. Sem, pues, engendró a Arfaxad en el año humano 1658,[15] y éste a Cainán II Sala en el 1693,[16] y éste a Sala II en el 1723,[17] y éste a Heber en el 1753,[18] de donde vinieron los hebreos. Heber engendró a Peleg cuando se partió la Tierra Adama o Pangéa y comenzó la deriva de los continentes en el año 1787 desde Adam.[19] Peleg engendró a Reu (Ragau) en el año humano 1817,[20] y éste a Serug[21] en el año 1849,[22] y éste a Nacor I en el 1879,[23] y éste, en el año 1908, a Taré, padre de los tarekitas hebreos[24] mencionados en la ugarítica Epopeya de Keret Refaíta,[25]y padre de Abraham,[26] de cuya Simiente prometida llegaría la Bendición a las familias y naciones de la Tierra,[27] y el cual nació en Ur de los Caldeos cerca al año 1978 desde Adam.[28]
La
Simiente de la Mujer sería entonces también la Simiente de Abraham; por
lo cual Abraham engendró a Isaak en el año humano 2078,[29] y éste a Jacob I Israel en el año 2138,[30] y éste a Judá I cerca al año 2192,[31] cuyo cetro no sería quebrado hasta que viniera Silo, el Enviado, el Legislador de entre las piernas de Judá.[32] Por lo cual Judá engendró a Fares en el 2256,[33] y éste a Esrom, y éste a Aram cerca al año 2451,[34] y éste a Aminadab, y éste a Naasón, y éste a Salmón,[35] esposo de Rahab la ramera salvada por fe en los dias de Josué, a la caída de Jericó;[36] y Salmón y Rahab engendran en el tiempo de los Jueces a Booz, esposo de Ruth la moabita,[37]
pasadas ya las diez generaciones moabitas que no podrían entrar en
relación con la congregación de Yahveh, según Deuteronomio 23:3.
Las diez generaciones prohibidas a Moab fueron: (1) la de Abraham, en cuyos tiempos, de Lot y su hija mayor nació Moab; (2) la de Isaak; (3) la de Jacob I Israel; (4) la de Judá I; (5) la de Fares; (6) la de Esrom; (7) la de Aram; (8) la de Aminadab; (9) la de Naasón; (10) la de Salmón y Rahab. La generación (11) fue la de Booz, que sí pudo recibir a Ruth la moabita, nuera de Noemí, según las Cronicas de Samuel, Natán y Gad.[38] Booz y Ruth engendraron a Obed, y éste a Isaí, mencionado en las profecías de Isaías acerca del Mesías. Isaí engendró al rey David, guarda del Cetro de Israel en el año 3200 desde Adam,[39] y éste al rey Salomón y a Natán,[40] según el nombre de su amigo el profeta.
Salomón engendró al rey Roboam en el año humano 3269,[41] y Natán a Matata, y éste a Mainán.[42] Roboam engendró al rey Abiam (Abías), y Mainán a Melea, y éste a Eliaquim.[43] Abías engendró al rey Asa, y Eliaquim meleíta a Jonán, y éste a José I.[44] Asa engendró al rey Josafat, y José jonanita a Judá josita, y éste a Simeón.[45] Josafat engendró al rey Joram de Judá, y Simeón judaíta a Leví I simeonita, y éste a Matat.[46] Joram engendró al rey Ococías de Judá que anduvo en los caminos de Acab y Jezabel, y quien fue muerto por orden de Jehú,[47] y a quien el apóstol Leví Mateo no juzga digno de mencionar en la ascendencia del Mesías.[48] Matat levita de la tribu de Judá engendró a Jorim, y éste a Eliezer.[49]
Ococías de Judá engendró al rey Joás de Judá en tiempos del sacerdote
Joiada, y Eliezer jorimita a Josué elezierita, y éste a Elmodam.[50]
Joás engendró al rey Amasías de Judá. Tampoco Mateo juzgó digno
mencionar a éstos, Joás y Amasías de Judá, en la genealogía del Mesías.[51] Elmodam engendró a Cosam, y éste a Adi.[52] Amasías engendró al rey Azarías (Uzías) de Judá,[53] y Adi a Melqui I, y éste a Neri.[54] Uzías engendró al rey Jotam de Judá,[55] y éste al rey Acaz de Judá,[56] y éste al rey Ezequías de Judá, gran restaurador,[57]
y éste al rey Manasés de Judá, malo, pero luego arrepentido, engendrado
en el tiempo extra de gracia que le concedió Dios a Ezequías por el
profeta Isaías haciendo retroceder la sombra diez grados. En ese tiempo
de gracia nació el rey Manasés de Judá, antepasado del Mesías.[58] Manasés engendró al rey Amón de Judá,[59] y éste al rey Josías de Judá, también gran restaurador del imperio de la Ley;[60] éste engendró al rey Joacaz de Judá, sustituído como rey por su hermano menor el rey Eliaquim (Joacim) de Judá,[61] según maniobra política del Faraón Necao, pero al cual llevó cautivo Nabucodonosor a Babilonia.[62] Joacim engendró al rey Joaquín.[63]
Éste
Joaquín rechazó La Ley. Éste es también Jeconías, y es también Conías;
diferentes nombres del mismo personaje. A éste Joaquín Jeconías Conías
de Judá llevó cautivo a Babilonia Nabucodonosor, y lo sustituyó como
rey de Judá por su tio Matanías Sedequías rey de Judá.[64]
Entonces comenzó a profetizar el profeta Ezequiel, el cual, a pesar de
la cautividad, profetizó también la futura Presencia en el Israel
restaurado de Yahveh Presente.[65]
Jeremías profetizó que ninguno de los descendientes de Jeconías se
sentaría en el trono de Judá, y que sería un hombre privado de su
descendencia.[66] No obstante, las Sagradas Escrituras declaran que Jeconías tuvo hermanos.[67] Jeconías murió sin hijos, como lo profetizó Jeremías; por lo tanto, según la ley del levirato,[68]
uno de sus hermanos debía tomar a su esposa por mujer y levantarle
descendencia. Neri, entonces, su hermano uterino, engendró a Salatiel,
hijo de Neri,[69] como si fuese hijo de Jeconías.[70]
Salatiel engendró a Pedaías, y éste a Zorobabel,[71] gobernador de Judá, por quien fue restaurada la Casa de Dios en Jerusalem al regresar del cautiverio babilónico.[72] Zorobabel engendró a Abiud y a Resa;[73] Abiud a Eliaquim , y Resa a Joana.[74] Eliaquim a Azor, y Resa a Judá II joanaíta.[75] Azor a Sadoc, y Judá II joanaíta a José I Judaíta, y éste a Simei.[76] Sadoc a Aquim, y Simei a Matatías I, y éste a Maat.[77] Aquim a Eliud, y Maat a Nagai, y éste a Esli.[78] Eliud a Eleazar, y Esli a Nahum, y éste a Amós.[79]
Eleazar a Matán, y Amós a Matatías II, y éste a José II matatita, y
éste a Jana joseíta, y éste a Melqui II, y éste a Leví I melquita, y
éste a Matat Melqui III, y éste a Elí.[80] Por su parte, Matán eliazarita engendró a Jacob II matanita.[81]
El Talmud, Guemará, Orden 2_
Mo'ed, en Haghigha 77:4, dice que Elí matatita del linaje de David fue
el padre de María la madre del Señor Jesús Cristo. La tradición dice de
María ser hija de Joaquín y Ana. Por su parte, el historiador Julio Africano (200-245), escribió su Carta a Aristídes,
donde se recoge la explicación misma dada por José III, padre putativo
de Jesús, y María su esposa, acerca de sus genealogías, a la iglesia
primitiva contemporánea de ellos. José y María explicaron
personalmente a los primeros cristianos que ellos poseían tablas
genealógicas privadas, los Despósinoi en el Libro de los Dias, tomadas de visitas a las aldeas de Nazareth, Locoba y demás.
La
razón por la cual muchos linajes, especialmente los provenientes de
David, tenían tablas genealógicas privadas, era porque el idumeo
Herodes II llamado el grande, hijo de Antipas
Antipatro, mandó quemar los registros oficiales para ocultar que él no
tenía raíces israelitas; pues a la verdad, su padre Antipas Antipatro
fue herido y raptado del templo de Apolo en Ascalón, Palestina, por
unos bandidos idumeos, que al no poder cobrar el rescate a su padre
Antipas Herodes I, sacerdote de Apolo, lo dejaron entre ellos
donde fue criado en sus costumbres; después Antipatro entabló amistad
con Hircano, sacerdote de Judea, y fue su embajador ante Pompeyo. Su
hijo, también Herodes como su abuelo, quiso, pues, ocultar este
trasfondo quemando los registros oficiales cuando fue nombrado rey de
los judíos por Augusto y Antonio. El historiador Nicolás de Damasco, contemporáneo suyo, arregló
la cola de paja de Herodes II, llamado el grande, pretendiendo que
provenía de "una de las principales familias judías que habían venido
de Babilonia".
La Carta a Aristides de Julio Africano pasó a los registros históricos de Eusebio de Cesarea; también Basilio Magno, Jorge Syncellus y Gallandi conservaron
escritos históricos de Julio Africano, al que también se refieren
Orígenes, Dionisio Bar-Salibi, Suídas, Jerónimo y Focio. José y Maria
explicaron a los primeros cristianos que Matán elezierita padre de
Jacob II matanita, murió dejando viuda a su esposa de nombre Estha; entonces Estha fue desposada por Matat Melqui III engendrando a Elí. Por lo tanto Elí y Jacob
II matanita son hermanos uterinos, siendo Estha madre de los dos: de
Jacob II matanita del linaje de David por Salomón, y de Elí del linaje
de David por Natán. Elí murió sin dejar hijos varones; entonces Jacob
II matanita, que ya tenía dos hijos con su propia esposa, según la ley
del levirato tomó, en nombre de su hermano uterino Elí, a la esposa de éste y engendró a José III , esposo de María, y padre putativo de Jesús de
Belén y Nazareth. Por lo tanto José III, esposo de María, es hijo
legal, según la ley del levirato, de Elí, como aparece en la genealogía
registrada por Lucas en su Primer Tratado; pero también José III,
esposo de María, es hijo, según la carne, de Jacob II matanita, como
aparece en la genealogía registrada por el apóstol Leví Mateo en su
Evangelio.
Siempre,
desde el rey David, estuvo el reino en manos de sus descendientes,
incluso durante la cautividad babilónica, pues Nabucodonosor entregó el
trono de Joaquín a su tío Sedequías.[82] Ciro el Persa[83] apoyó el gobierno de Zorobabel.[84] Lo mismo hizo Darío el Persa.[85] Pero llegado el tiempo de la primera venida del Mesías para sufrir, según la profecía de Daniel acerca de los 70 septenarios,[86]
el trono del rey de los judíos fue usurpado por el idumeo Herodes II,
llamado el grande, hijo de Antipas Antipatro, cumpliéndose la profecía
de Jacob I Israel, de que no sería quebrado el cetro de Judá hasta que
viniera Silo.
Para esta sección genealógica mesiánica, hemos usado, pues, La Torá, los Nebiim, Los Ketubim, el Evangelio del apóstol Leví Mateo, el Primer Tratado (el Evangelio) de Lucas, las Antigüedades de los Judios, de Josefo, El Talmud: Guemará: Orden 2° Moed: Haghigha 77:4, escrito por el rabino Asi, la Carta a Aristides de Julio Africano, y la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea.
[1]Génesis 3.15.
[2]Génesis 5:3.
[3]Génesis 5:6.
[4]Génesis 5:9.
[5]Génesis 5:12.
[6]Génesis 5:15.
[7]Génesis 6:1-6; 2 Pedro 2:4,5; Judas Tadeo Lebeo 1:6,7; [1 Enok 6:1 a 9:11]; [4 Enok 6:4 a 8
; [1Q20:III:3; 4Q201:III:1-23].
[8]Génesis 5:18,22-24; Hebreos 11:5.
[9]Génesis 5:21.
[10]Génesis 5:27.
[11]Génesis 5:25.
[12]Génesis 5:28,29.
[13][Jubileos 4:33; 7:14-16]; [Al-Tabarí 173, 202, 203].
[14]Génesis 8:14-16. Para una cronología, puede verse la obra de este mismo autor titulada: Aproximación a Crónicas III:A:5; Bogotá, 1990.
[15]Génesis 11:10.
[16]Génesis 11:12 LXX; Lucas 3:36; He restado 100 años de la LXX para adaptarlo al Texto Masorético.
[17]Génesis 11:13 LXX; Lucas 3:35. Ibid. Ver Cronología en Aproximación a Crónicas III:A:5; Bogotá, 1990.
[18]Génesis 11:14. Heber; ver el nombre Ibrium, visir de Irkab-Khalam en los Archivos de Ebla. Ver también los Textos de Mari, y la Epopeya ugarítica de Keret refaíta.
[19]Génesis 10:25; 11:16.
[20]Génesis 11:19.
[21]Serug, el mismo nombre Sharugi en los Textos de Harán.
[22]Génesis 11:20.
[23]Génesis 11:22. Nakhur en los Textos de Mari.
[24]Génesis 11:24.
[25]Al respecto puede leerse en el libro de este mismo autor, titulado: Sefer Gitaim; Bogotá, 1998.
[26]Génesis 11:26.
[27]Génesis 12:1-3; Gálatas 3:14-18,29.
[28]Génesis 25:7.
[29]Génesis 21:5.
[30]Génesis 25:26.
[31]Génesis 29:27-35. Ver Aproximación a Crónicas III:A:5; Bogotá, 1990.
[32]Génesis 49:8-12.
[33]Génesis 30:22-24; 37:2; 38:1,18,27-30.
[34]Éxodo 6:20.
[35]Rut 4:18-20; 1 Crónicas 2:5-11; Mateo 1:3,4; Lucas 3:32,33.
[36]Mateo 1:5; Josué 2:1,8-21; 6:22-24.
[37]Rut 4:21; Mateo 1:5.
[38]1 Crónicas 29:29. Según este verso, las Crónicas de Samuel, Natán y Gad abarcan los libros titulados: Josué, Jueces, Ruth y Samuel.
[39]Rut 4:21,12; 2 Samuel 5:4. Ver Aproximación a Crónicas III:A:5; Bogotá, 1990.
[40]1 Crónicas 3:5; Mateo 1:6; Lucas 3:31,32.
[41]1 Reyes 14:21.
[42]Lucas 3:31.
[43]1 Reyes 14:31; 15:1; 2 Crónicas 13:1,2; Lucas 3:30,31.