Martes, 04 de septiembre de 2007
S?NTESIS DE LA ECONOM?A DIVINA

El dep?sito de Dios
Para seguir el contexto de la econom?a de Dios, comenzaremos haciendo un r?pido panorama con el fin de tener una s?ntesis o quintaesencia. Todo comienza con Dios, el cual es el origen de todo. Pero El no es un Dios indefinido, sino un Dios que se ha revelado, el cual se agrad? en habitar en Su Hijo Jesucristo plenamente. La plenitud de Dios el Padre mora en Su Hijo y se ha revelado a trav?s de Su Hijo Jesucristo, y Dios se ha dado a conocer espec?ficamente en Jesucristo. Luego, el Padre y Jesucristo enviaron el Esp?ritu Santo. El Esp?ritu Santo viene en el nombre de Jesucristo, el cual a su vez vino en el nombre del Padre. Todo lo que es del Padre y del Hijo, lo toma el Esp?ritu y lo da a la Iglesia. En consecuencia, el Esp?ritu Santo ha entregado un dep?sito a la Iglesia. Es lo que la Biblia llama el buen dep?sito, o el dep?sito de Dios.

Este dep?sito es todo lo que el Se?or es, todo lo que el Se?or ha hecho, todo lo que el Se?or ha revelado a lo largo del per?odo de la revelaci?n proposicional de la Biblia. Este dep?sito de Dios es entregado a lo que la Biblia llama el ministerio. El ministerio es el depositario del dep?sito de Dios. El ministerio en general es el ministerio del Nuevo Pacto, el ministerio de la Palabra, o del Evangelio, el ministerio de la reconciliaci?n, el ministerio de la justificaci?n, o de la justicia, el ministerio del Esp?ritu. Ese ministerio no se refiere tan solamente al de alguna persona en particular, sino al ministerio de todo el Cuerpo de Cristo, el cual est? representado en los ministros. Todo el Cuerpo de Cristo, todos los santos, tienen que trabajar en la obra del ministerio. Dentro del ministerio, el apostolado es el que lleva la responsabilidad de ser pionero. La Biblia dice: "...primeramente ap?stoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, despu?s los que sanan..." (1 Co. 12:28). Cuando dice primeramente, significa que los pioneros para entregarles el dep?sito de Dios en el ministerio, son los ap?stoles. La obra de los ap?stoles est? relacionada con eso. La obra es una palabra que us? el Esp?ritu Santo, cuando el presbiterio de la iglesia en Antioqu?a, profetas y maestros, estaban ministrando al Se?or, dijo el Esp?ritu Santo dijo: "Apartadme a Bernab? y a Saulo para la obra a que los he llamado" (Hechos 13Bastardo Kitty. Notemos que Bernab? y Saulo ya eran ministros, ya eran profetas, ya eran maestros cuando estaban en la iglesia de la ciudad de Antioqu?a, estaban trabajando, y su apartamien?to para la obra, no era para el ministerio, pues ellos ya estaban en el ministerio siendo profetas y maestros trabajando en la iglesia de Antioqu?a, y ya llevaban varios a?os. Pero fueron separados para la obra apost?lica. Probablemente ellos ya hab?an estado ministrando algunos a?os a la iglesia en Antioqu?a cuando el Esp?ritu Santo dijo: "Apartadme a Bernab? y a Saulo para la obra a que los he llamado".
Tal obra consisti? en evangelizar en muchos lugares de todas aquellas regiones, discipular para el Se?or a los evangelizados, fundar y establecer con ellos las respectivas iglesias de sus localidades, una por localidad, ense??ndoles, instruy?ndoles, poniendo en orden los asuntos, corrigiendo las deficiencias, reconociendo y nombrando los presbiterios en esas iglesias, y algunas veces inclusive corrigiendo a los ancianos que pecaban en las iglesias, y tratando dentro de la comuni?n apost?lica los asuntos que surg?an en la obra. Todo aquel trabajo fue llamado de la obra. Dentro de todo aquel trabajo de la obra, existe ?la escuela de la obra?, cuya funci?n es entregar el Consejo de Dios. En Hechos 19:9,10, dice: ? 9 ...y separ? a los disc?pulos, discutiendo cada d?a en la escuela de uno llamado Tiranno. 10As? continu? por espacio de dos a?os...?. De ah? viene la palabra escuela. Esto aconteci? en la ciudad de Efeso; Pablo transmitiendo todo el consejo de Dios. Tal trabajo fue llamado por Pablo en Mileto, delante de los ancianos de la iglesia de Efeso, como el anuncio de todo el Consejo de Dios, cuando en Hechos 20:27, les dice: ?Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios?. Es de este concepto b?blico de donde sacamos la expresi?n la escuela de la obra. De la obra porque fue dentro de la obra apost?lica que el ap?stol hizo uso de la escuela Pablo permaneci? dos a?os all? ense?ando, dialogando, transmitiendo y anunciando todo el consejo de Dios. El consejo de Dios, es la visi?n general de la econom?a divina, del evangelio del Reino.

El dep?sito de Dios y el ministerio

Notemos que el ministerio no consist?a simplemente en anunciar en peque?o mensaje aqu? y otro all?, sino todo el consejo de Dios. El apostolado es comisionado con la econom?a divina. Pablo hablaba que la econom?a divina le hab?a sido encomendada. Todo el consejo de Dios, es el prop?sito de la escuela de la obra. Pero la escuela de la obra en s? misma no es el objetivo final. Ella trabaja para que el consejo de Dios sea trasmitido a las iglesias de las localidades. Los ap?stoles no fundaron denominaciones, ni trabajaron denominacionalmente, sino que fundaron una iglesia por localidad, sujeta a Cristo como cabeza, inclusiva de todos los hijos de Dios, y abierta a la comuni?n del Cuerpo de Cristo. El Esp?ritu Santo no permiti? a los ap?stoles establecer sucursales denominacionales de su propia misi?n, sino trabajar en funci?n del Cuerpo de Cristo, edificando la iglesia en cada localidad dentro de la comuni?n universal en Cristo Jes?s. Ellos no fundaron cada uno su misi?n. No encontramos en la Biblia una misi?n de Pablo, y otra de Apolos, y otra de Cefas; y cuando los creyentes en Corinto quisieron dividirse en misiones y denominaciones, el Esp?ritu no se los permit?a. ?C?mo van a decir ustedes: yo soy de Pablo, yo soy de Apolos, yo soy de Cefas? No, ellos trabajaban eran para el Cuerpo. En Corinto los hermanos quer?an dividirse seg?n la misi?n de los diversos l?deres, unos de Pablo, otros de Apolos, otros de Cefas, otros pretendiendo ?nicamente ellos ser de Cristo, en actitud exclusiva, entonces el Esp?ritu Santo inspir? a Pablo a escribirles y corregir tal situaci?n. Tal correcci?n del Esp?ritu en las Escrituras sigue siendo v?lida hasta hoy. Los ap?stoles trabajaron para el Cuerpo. Tal Cuerpo se manifiesta en candeleros, los cuales son las iglesias de las localida?des. Un candelero por localidad o municipio, seg?n el Apocalipsis y todo el resto del Nuevo Testamento. El trabajo de la obra es en funci?n de las iglesias locales para que estas sean establecidas y edificadas. Mas tambi?n las iglesias locales tienen su respectiva funci?n. Ellas no deben vivir bajo la improvisaci?n. Ellas deben comprender para qu? fueron plantadas por Dios en cada localidad. Ellas deben saber en funci?n de qu? existen. Ellas existen en funci?n de la econom?a divina, es decir, el programa de Dios que desarrolla el prop?sito eterno de Dios. Eso es lo que se llama la econom?a divina. Las iglesias locales existen para contener y expresar a Dios, desplazando al enemigo. En ellas debe desarrollarse el programa de Dios que busca cumplir el prop?sito eterno del Alt?simo.

Dios tiene un objetivo, un prop?sito eterno. Para desarrollarlo, El ha hecho un programa administrativo. La Iglesia es el veh?culo de Dios que desarrolla el programa divino. Las iglesias son edificadas para llevar adelante el programa de Dios, que cumple el prop?sito de Dios, y que consiste en la econom?a de Dios. La econom?a divina se relaciona al misterio de Dios que estaba escondido, pero que ahora han sido manifestado a la Iglesia. Hemos visto que los misterios como un desmenuce o desglose de todo lo que tiene que ver con la econom?a divina. La econom?a divina se relaciona a todo el programa del plan eterno de Dios. Se relaciona con Dios mismo y con Su pueblo, aun los israelitas y las naciones tienen un lugar en el programa de Dios. Pero precisamos de un resumen, de una quintaesencia de la cosmovisi?n, una s?ntesis, una idea b?sica que nos permita resumir en qu? consiste la econom?a divina y sus principales elementos, de modo a conducir?nos seg?n Dios; pues hemos le?do todos esos pasajes, hemos visto en forma panor?mica todas las cosas y misterios de que consta, pero necesitamos de una s?ntesis que nos permita ver en qu? consiste todo eso; luego ver los elementos principales de esa s?ntesis, que son los que van a justificar el plan org?nico de la Escuela de la Obra.

La quintaesencia

?C?mo podr?amos hacer una declaraci?n sint?tica de aquello en lo que consiste la econom?a de Dios? De la forma m?s simple y resumida, ?en qu? consiste la econom?a de Dios? Podr?amos decir que la econom?a de Dios consiste en el Dios trino (Padre, Hijo y Esp?ritu Santo), dispens?ndose o administr?ndose o entreg?ndose a s? mismo al hombre tripartito (esp?ritu, alma y cuerpo) y corporativo, para ser contenido y expresado corporativamente, habiendo tratado con Su enemigo. Dios el Padre revelado a trav?s del Hijo. El Hijo, portando al Padre, habi?ndose encarnado, vivido, muerto, habiendo sido sepultado, habiendo resucitado, ascendido, sido glorificado, estando intercediendo, habiendo derramado Su Esp?ritu, el cual tiene lo del Hijo, que tiene lo del Padre, lo que El es en esencia, lo que Dios ha hecho, y lo que ha dispensado al hombre. Dios en Cristo se dispensa, por una parte, al hombre individual, a cada persona creyente en Jesucristo, en su esp?ritu, en su alma, en su cuerpo, regenerando, renovando y glorificando. Mas no solamente a cada uno individualmente, sino haciendo tambi?n de todos los creyentes en Jesucristo, nacidos del Esp?ritu, un solo Cuerpo, un solo y nuevo hombre corporativo. Este Dios completo, en naturaleza y econom?a, lo que en El es comunicable, y lo que El hizo a trav?s del darse por medio del Esp?ritu, que toma todo lo que es y ha hecho para cada uno de los creyentes, formando un solo Cuerpo, este Dios completo, pues, se contiene y se expresa en ese Cuerpo y desde ese Cuerpo trata con su enemigo, aplicando a la Iglesia la victoria de Cristo. Primero trat? en Cristo con Su enemigo. Y ahora a trav?s del Esp?ritu por la Iglesia. Todo ese programa de Dios no es tan s?lo temporal, sino que tiene una culminaci?n, una expresi?n completa. Despu?s de este intento de declaraci?n m?nima y sint?tica, veamos ahora algunos de los principa?les elementos aqu? percibidos. El primer elemento es Dios. En la consideraci?n del Dios trino ya tenemos el contenido de por lo menos tres importantes materias en pauta, o aun cuatro en un plan org?nico:
La Teolog?a Propia, o propiamente dicha, que se ocupa de manera particular de Dios mismo, considerando lo que Dios es seg?n su propia revelaci?n.
Por su parte, la Divina Teleolog?a se ocupa de los objetivos de Dios, del prop?sito eterno de Dios, de Su benepl?cito, de Su voluntad, del designio de Su voluntad, de Su presciencia o conocimiento anticipado, de Su predestinaci?n, de Su consejo determinado, de Su ordenaci?n, de Su preparaci?n de antemano.
La Cristolog?a tiene que ver con qui?n es el Hijo de Dios, c?mo es divino, c?mo es humano, en qu? consisti? la ken?sis (χηvσιςGui?o o despojamiento, la encarnaci?n, la concepci?n virginal y el nacimiento, el vivir humano suyo, la cruz, la obra de la cruz, la resurrecci?n, la ascensi?n, la intercesi?n sacerdotal, el se?or?o, Su retorno, etc?tera. Porque el dispensarse de Dios es principalmente por amor eterno de Dios; El Padre amando, queriendo, conociendo, dirigiendo, determi?nando, escogiendo, predestinando, etc?tera. Entonces, el Hijo viniendo a hacer la voluntad del Padre, encarn?ndose, santific?ndose, muriendo propiciatoriamente, resucitando, etc?tera.
La Pneumatolog?a, por su parte, trata del Esp?ritu Santo.
Y entonces viene a continuaci?n en esta esta consideraci?n de los elementos inclu?dos en la econom?a divina, la Soteriolog?a, que trata todo lo relativo a la salvaci?n. Del griego soter [Σoτερ], salvador, y soter?a [Σoτερία], salvaci?n. Es el dispensarse de Dios; es todo el proceso de salvaci?n, tanto la obra objetiva del Se?or como la aplicaci?n de esa obra completa; c?mo de aplica esa obra al hombre tripartito.

La Antropolog?a trata del hombre tripartito, otro importante elemento de la econom?a divina. ?Qui?n es el hombre? ?Para qu? fue creado? ?C?mo fue creado? ?De qu? partes se compone? ?C?mo funcionan su esp?ritu, su alma, y su cuerpo? ?C?mo afect? el pecado a cada una de ?stas tres partes del hombre? ?C?mo opera la salvaci?n en el esp?ritu, en el alma y en el cuerpo? Todo esto a nivel individual y a nivel general.
La Hamartiolog?a (del griego hamart?a [άμαρτία], pecado) trata del mal y del pecado. Tiene sus ra?ces en la Satanolog?a y la Demo?nolog?a. La hamartiolog?a trata de aquello que enfrenta la soteriolog?a. Entonces, con la salvaci?n corporativa se llega a la Eclesiolog?a. ?Cu?l es el lugar de la Iglesia en el plan eterno de Dios? ?Cu?l es la naturaleza de la Iglesia? La eclesilog?a trata, pues, de todo lo relativo a la Iglesia, su tipolog?a, profec?a, aspectos, gobierno, vida pr?ctica, historia, etc?tera.
Pero la Iglesia no es el asunto final. Despu?s viene el aspecto milenial del Reino y luego la Nueva Jerusal?n y todo tipo de culmina?ci?n. Todo el desarrollo hist?rico y el sentido prof?tico de la Biblia tiene una consumaci?n: la econom?a del cumplimiento de los tiempos. Y de eso trata la Escatolog?a.
Vemos entonces que todas las materias de la Teolog?a Sistem?tica est?n involucradas en el desenvolvimiento de esta peque?a s?ntesis. Al considerar la declaraci?n acerca del Dios Trino dispens?ndose al hombre tripartito y corporativo para contenerse y expresarse corporativamente habiendo tratado con Su enemigo, encontramos all? a la Teolog?a, la Teleolog?a, la Cosmolog?a (que trata de la creaci?n), la Angelolog?a, la Satanolog?a, la Demonolog?a, la Antropolog?a, la Hamartiolog?a, la Cristolog?a, la Pneumatolog?a, la Soteriolog?a, la Eclesiolog?a, la Escatolog?a. De manera que la Teolog?a Sistem?tica debe servir para al desenvolvimiento de la S?stesis de la Econom?a Divina. Todas estas materias no deben ser consideradas sueltas, sino en funci?n de la econom?a divina. Nunca se debe perder de vista la l?nea central. Todas estas materias simplemente profundizan en los elementos coherentes de la ?nica econom?a divina.

El primer elemento a profundizar en esta s?ntesis es el Dios Trino, pues lo esencial y fundamental es Dios mismo. Lo que Dios ha querido es manifestarse El mismo, darse a conocer y hacer contener Su gloria expresa. En la consideraci?n de este principal asunto tenemos que ver lo que Dios ha revelado acerca de S? mismo, de Su ser, de Sus atributos, de la raz?n profunda de Su Nombre y nombres, Sus objetivos, y entonces los pasos que ha realizado. ?Qui?n es El para s? mismo? ?Qu? ha hecho en funci?n de nosotros? Es decir, ?qu? es la Trinidad esencialmente? y ?c?mo ha operado econ?micamente en la administraci?n de Dios? Estamos viendo ahora el simple panorama, la introducci?n. Deben ser administrados los misterios de Dios. Lo que ya hemos recibido de Dios, lo que hemos o?do, lo que ya hemos digerido, tenemos que administrarlo, trabajarlo y ponerlo a funcionar, pero a la vez tenemos que seguir aliment?ndonos.

El Se?or se dispensa en funci?n del matrimonio
El segundo elemento en esta s?ntesis, despu?s del Dios Trino, es el importante concepto de dispensar. La palabra dispensaci?n es muy grande y significativa. Dispensarse significa administrarse a s? mismo de una cierta manera, tomar de s? mismo y entregarse, y lo que Dios ha hecho a trav?s de Su amor eterno y Su prop?sito, a trav?s de Su revelaci?n, encarnaci?n, la muerte de Cristo, la resurrecci?n, el derramamiento del Esp?ritu. Todo eso fue hecho a nuestro favor y para S? mismo. Un matrimonio. Para ese matrimonio el Verbo de Dios se encarn?, vivi?, muri?, resucit?, ascendi? a los cielos, intercede, gobierna, envi? al Esp?ritu, va a volver. Todo eso es el dispensarse de Dios. El Esp?ritu enviado y derramado tiene que hacer muchas cosas, entre ellas, importantes son, regenerar, renovar, transformar, configu?rar, glorificar, todo por medio de S? mismo en nombre del Hijo y del Padre.
Como resultado de este dispensarse de Dios al hombre tripartito, resulta la Iglesia. Tenemos que entender que la Iglesia no es simple?mente una organizaci?n, ni una denominaci?n, sino un organismo vivo, vivificado por este dispensarse de Dios; y por eso aparece como un candelero en cada poblaci?n. Todo esto est? relacionado con el Misterio de las Siete Estrellas y los Siete Candeleros de Oro, lo cual a su vez es una expresi?n b?blica del Misterio de Cristo: la Iglesia. Necesitamos de todo el misterio de Dios consumado, de la Iglesia, del Reino, de la Jerusal?n de Dios, de la consumaci?n final. La Escatolo?g?a y la Eclesiolog?a, en la econom?a divina, provienen de la Teolog?a, la Teleolog?a, la Antropolog?a y la Soteriolog?a mediante la Cristolog?a y la Pneumatolog?a. El hombre tripartito y corporativo es, pues, el objetivo de este gran dispensarse de Dios en amor, por de Cristo y el Esp?ritu, en funci?n del matrimonio m?stico.

Todo el car?cter y la obra del Padre se ha revelado a trav?s de Jesucristo. Y todo lo que el Padre ha revelado y hecho a trav?s de Jesucristo, es entregado por el Esp?ritu. As? que el Esp?ritu es el que contiene todo lo necesario, todas las bendiciones espirituales en Cristo Jes?s, para que los escogidos de Dios en Cristo antes de la fundaci?n del mundo, puedan alcanzar el prop?sito de Dios. Como est? escrito en Efesios 1:3,4: "3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Se?or Jesucristo, que nos bendijo con toda bendici?n espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4seg?n nos escogi? en ?l antes de la fundaci?n del mundo, para que fu?semos santos y sin mancha delante de ?l, en amor...". O sea que Dios puso en Cristo todas las bendiciones necesarias para que los escogidos puedan alcanzar el prop?sito de Dios. El prop?sito de Dios es la propia expresi?n gloriosa y amorosa de Dios. Lo que Dios quiere es expresarse y darse plenamente. Expresarse d?ndose. Pero esa manifestaci?n tiene sus etapas.
Despu?s de la creaci?n, primeramente Dios se revel? un poco a trav?s de los profetas. En Hebreos 1:1 2 dice: "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros d?as nos ha hablado por el Hijo, a quien constituy? heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo". O sea, que el Padre se ha ido revelando poco a poco, progresivamente, en el Antiguo Testamento, hasta completar Su revelaci?n en Cristo. Ahora el Hijo ha hecho tambi?n un trabajo. El Hijo, el Verbo de Dios, se despoj? a s? mismo, y como hombre se santific? por nosotros. El dijo: "...y por ellos yo me santifico a m? mismo, para que tambi?n ellos sean santificados en la verdad" (Juan 17:19). Quiere decir, que para que los escogidos puedan alcanzar lo que Dios ha propuesto, era necesario que el Hijo lo alcance primero como hombre. Dios deb?a obtener en Cristo como primicia los que ?l quiere obtener del hombre. El Se?or Jesucristo lleg? a ser el hombre que Dios quer?a. Ahora Dios toma para nosotros a Su Hijo Jesucristo mediante Su despojamiento (kenosis, [χήvoσις]), concepci?n y encarnaci?n, nacimiento y vivir humano, en funci?n de nosotros, santific?ndose por nosotros para el Padre, consiguiendo en S? mismo un hombre perfecto para perfeccionarnos. Dios toma este Hombre perfecto en el cual est? plenamente contenido y expresado, y lo entrega, por el Esp?ritu, para que se forme en nosotros, habi?ndonos perdonado y limpiado por la sangre de Su muerte en la cruz. As?, pues, que el Esp?ritu toma lo que es del Padre y del Hijo y comienza a ministrarlo y repartirlo entre nosotros.

La materia que trata de lo que el Esp?ritu Santo es y hace, es, pues, la Pneumatolog?a. Todo lo que el Padre trabaj? primeramente en uno solo, en Su Hijo Jesucristo, el Esp?ritu tiene que reproducirlo en un Cuerpo m?stico. Este es el orden que aparece en la Biblia. Cristo, las primicias. Luego, los que son de Cristo en Su venida. Entonces el fin, cuando el Hijo entregue el Reino a Su Padre para que ?l sea todo en todos (1 Corintios 15:23-28). Estos versos demoran siglos a?n en desarrollarse.
Hay un orden el cual comienza con Cristo cual las primicias. Dios se revela, se contiene, se expresa y trata con su enemigo, primeramente a trav?s de un solo hombre, el Primog?nito, Su propio Hijo Jesucristo, para que en todo tenga la preeminencia. Tal es el contenido de la Cristolog?a. Mas Dios quiere que su Hijo Jesucristo sea "el primog?ni?to entre muchos hermanos" (Ro. 8:29). Tambi?n en Hebreos 2:10 18 dice: "10Porque conven?a a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvaci?n de ellos. 11Porque el que santifica y los que son santifica?dos, de uno son todos. Por lo cual no se averg?enza de llamarlos hermanos, 12diciendo: Anunciar? a mis hermanos tu nombre. 18Pues en cuanto ?l mismo padeci? siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados". Dios quiere que Su Hijo m?sticamente "se case". Dios quiso hacerle bodas a Su Hijo. Dios quiso darle a Su Hijo una esposa, la cual es la Iglesia. A tal Cabeza quiso darle un Cuerpo. Dios quiere que Su Hijo tenga la preeminencia, y para eso cre? el universo para que Su Hijo sea el heredero; y a este heredero le dio coherederos, la Iglesia, la esposa. Cristo, las primicias. Luego los que son de Cristo en Su venida. Los que son de Cristo son la Iglesia. Primeramente la salvaci?n, y entonces la maduraci?n de la Iglesia hasta ser manifestada con ?l en gloria, hecha semejante a Cristo poco a poco desde ahora hasta que ?l venga.

Misterio de Dios, Cristo; misterio de Cristo, la Iglesia

Primeramente fue Cristo solo. Cristo, las primicias. Este Cristo, quien es el Se?or Jes?s, muri?, resucit?, ascendi?, envi? del Padre Su Esp?ritu, se incorpor? en la Iglesia, y la purifica, la santifica, la regenera, la renueva, la transforma, la configura a Su propia imagen y la glorifica. Dijo Pablo a los Colosenses 3:4: "Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros tambi?n ser?is manifestados con ?l en gloria". Entonces puede verse la segunda parte del misterio. La primera parte es el misterio de Dios: Cristo. La segunda parte es el misterio de Cristo, la Iglesia. Esto se corresponde con la declaraci?n b?blica: "Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida" (1 Co. 15:23). La expresi?n "los que son de Cristo", abarca todo la historia de la Iglesia. Cuando Cristo viniere, culmina la segunda etapa de la manifestaci?n de la gloria de Dios, con la manifestaci?n gloriosa en la segunda venida de Cristo. Primeramente Dios es invisible. Juan escribi? que "a Dios nadie le vio jam?s; el unig?nito Hijo, que est? en el seno del Padre, ?l le ha dado a conocer" (Jn. 1:18). Cristo, las primicias. Jes?s dio a entender a Pedro que como el Padre le revel? qui?n era Jes?s, ahora ?l le dir?a qui?n era Pedro. T? eres una piedra de un edificio, eres de mi Cuerpo. Es como si le dijera, Yo mismo me multiplico; Yo soy un grano de trigo, pero la vida de este grano de trigo se va a multiplicar en muchos granos de trigo semejantes. De aquel que era uno van a haber muchos. Yo soy, puede decir Jes?s, el Primog?nito y ustedes son los hermanos del primog?nito. Yo soy el esposo y ustedes son la esposa. Yo soy el heredero y ustedes son los coherederos. Yo soy la cabeza, y ustedes son el Cuerpo" . Todo esto es: Cristo las primicias, luego los que son de Cristo en Su venida.

1 Corintios 15:24 contin?a: "...luego el fin,...". Mas tambi?n este fin tiene varias partes, pues est? escrito: "...cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia". En esta ?ltima expresi?n del verso vemos lo relativo al enemigo. Dios en Cristo por el Esp?ritu conteni?ndose y expres?ndose en la Iglesia, habiendo tratado definitivamente con Su enemigo, y alcanzando la culminaci?n gloriosa de la Nueva Jerusal?n. He aqu? la s?ntesis de la econom?a Divina. Primeramente Cristo venci? El mismo la muerte gracias al Padre; pero ahora, por el Esp?ritu, entrega Su victoria a la Iglesia. El Esp?ritu toma lo que es de Cristo para nosotros. Y as? como Cristo naci? de Dios por el Esp?ritu, as? tambi?n nosotros hubimos de nacer otra vez, ahora por el Esp?ritu de Cristo, ya no de carne ni sangre, sino de Dios. Y as? como Cristo creci? en estatura, en gracia y sabidur?a, habi?ndose santificado por nosotros, y habiendo vencido las pruebas por nosotros y para la gloria del Padre, y habiendo sido perfeccionado hasta la medida de un Var?n perfecto, as? tambi?n nosotros tenemos que crecer en Cristo, viviendo por y en Su virtud. Tenemos que madurar en Cristo, viviendo en uni?n con El hasta ser configurados a Su propia semejanza. De tal manera Cristo tiene que ser contenido y expresado en el Iglesia, tal como el Padre es contenido y expresado en Cristo. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. El Cristo de Dios es corporativo (1 Corintios 12:12). La Cabeza es Jesucristo y el Cuerpo es la Iglesia. Primeramente Dios se revel? en Cristo, pero ahora Cristo se contiene y se revela o se expresa por el Esp?ritu en la Iglesia, seg?n Su Palabra, las Sagradas Escrituras.

La Iglesia est? gestando el Reino futuro
Pero el asunto no termina en la Iglesia, pues tambi?n dice la Escritura: "Porque la creaci?n fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujet? en esperanza; porque tambi?n la creaci?n misma ser? libertada de la esclavitud de corrupci?n, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios" (Ro. 8:20 21). As? que despu?s de la obra del Se?or con la Iglesia, viene la manifes?taci?n gloriosa del Reino. Por eso es que despu?s del per?odo de la Iglesia, Dios juzga a los que no quer?an que El reinase. Entonces se manifestar? el Reino con aquellos que fueron facultados para juzgar mil a?os. Luego Cristo entrega este Reino al Padre. El tiene que someter al Padre todas las cosas. El Padre hace todo para el Hijo, y el Hijo hace todo para el Padre.
El Padre dio al Hijo una esposa y el Hijo se presenta a S? mismo tal esposa gloriosa, mas tambi?n la devuelve al Padre en sujeci?n, con toda la creaci?n, para que Dios sea todo en todos, habiendo juzgado al enemigo. Entonces el fin incluye el Reino. Cristo las primicias, luego los que son de Cristo, en su venida, entonces el fin. El per?odo de la Iglesia es como la gestaci?n del Reino. El Reino de los cielos tiene una parte en la Iglesia y otra parte en el Milenio. Y entonces, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, ser? para que Dios lo sea todo en todos. Dios contenido y expresado corporativamente, no solamente durante el per?odo de la Iglesia, ni solamente durante el milenio, sino tambi?n en la Nueva Jerusal?n, la cual aparece conteniendo la gloria de Dios. En la Nueva Jerusal?n vemos la gloria y la plenitud de Dios contenida y expresada en su consumaci?n final. Dios incorporado en las criaturas, los hijos, el pueblo de Dios. La gloria de Dios transparen?tada a trav?s de la nueva creaci?n. Por eso la Nueva Jerusal?n es di?fana y cristalina, pues por ella pasa sin distorsi?n la gloria de Dios participada.

Jes?s dijo: "La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, as? como nosotros somos uno" (Jn. 17:22). Primero est?n el Padre, con el Hijo y el Esp?ritu Santo, Dios solo en unidad, pero Dios quiso integrar a esta felicidad a Su creaci?n. "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y se?oree..." (G?. 1:26a). Luego que el hombre cay?, Dios manifest? Su determinaci?n de redimirlo, y aun de recompensarlo por las obras hechas en la gracia de la redenci?n en Cristo. Y determin? Dios conseguir Su prop?sito. En el fin vemos a Dios plenamente expresado, habiendo tratado con Sus enemigos, con toda rebeli?n, con todo aquello que Dios reprueba en el universo. En el fin tenemos todas las cosas reunidas en Cristo, en la econom?a del cumplimiento de los tiempos, as? las que est?n en los cielos como las que est?n en la tierra. Tenemos que ver, pues, el gran programa de Dios en s?ntesis, para despu?s hacer el desglose de los elementos de esa s?ntesis. La s?ntesis es necesaria, para no perdernos durante la consideraci?n de los detalles. Es la s?ntesis la que permite colocar en su lugar y aprovechar los detalles. La s?ntesis es la visi?n de la l?nea maestra del plan de Dios. Es la panor?mica. Dios est? incorpor?ndose. Jes?s lo simboliz? como una vid. "Yo soy la vid verdadera". Es como una vida a la cual comienza a salirle ramas y a extenderse por la tierra. Cuando vemos la Nueva Jerusal?n, en ella est? el trono, y bajo la autoridad de Dios est? el fluir de Dios, el r?o de Su Esp?ritu, que es aguas de vida fluyendo a trav?s de aquellos que se someten a la autoridad de Dios. Si no nos sometemos a la autoridad de Dios, no tenemos el fluir de Dios, pues el fluir de Dios viene de debajo del Trono de Dios. Tenemos que someternos a la autoridad de Dios, estar debajo del Trono de Dios, para recibir el fluir de Dios.

A lado y lado del r?o de Dios est? el ?rbol de la vida, el cual es uno solo, pero a lado y lado del r?o, porque es una vid que desciende con el r?o desde el trono de Dios para dar vida a la ciudad de Dios, que es la esposa. Tenemos all? al Padre revelado en Su naturaleza divina, en el oro de la Jerusal?n Celestial. Tenemos al Hijo revelado en la vid verdadera, que es el ?rbol de la vida, con toda la Iglesia, la cual es las ramas de la vid, llenando toda la Jerusal?n de Dios. Vemos all? la incorporaci?n y manifestaci?n de la gloria de Dios. El Esp?ritu es el r?o de Dios descendiendo por en medio de la calle de la ciudad de Dios, la cual es el camino, que es Cristo, que nos trae a Dios y nos alimenta de El, y tambi?n nos aproxima a ?l y nos introduce en El. La calle va descendiendo desde la cima del monte de Dios, cuya anchura, longitud y altitud son similares. Es Dios dispens?ndose a s? mismo en vida, luz y gloria, incorporado y manifestado a trav?s del Cordero-Lumbrera y de Su esposa hecha transparente, di?fana y cristalina, de tal manera que al verla, se ve a trav?s de ella la misma gloria de Dios. En Apocalipsis 4 se presenta el Se?or como una piedra de jaspe. Pero en Apocalipsis 21 y 22 es la Nueva Jerusal?n la que aparece como una piedra de jaspe. La gloria de Dios que estaba oculta solamente en El, y que el Padre compart?a con el Hijo en el Esp?ritu, Dios quiso revelarla corporativamente, puesto que ?l es trino, e incorporar a esta ?ntima comuni?n divina Su nueva creaci?n.
Ciertamente que hubo rebeli?n en la creaci?n, pero a su debido tiempo trat? con ella. Por eso en el fin de Apocalipsis ya no hay m?s maldici?n. All? vemos a Dios plenamente revelado, incorporado, contenido, expresado, habiendo tratado con Sus enemigos. Vemos all? la m?xima consumaci?n de la manifestaci?n eterna de la gloria de Dios. El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, para ser el vaso corporativo que contiene a Dios. El hombre como g?nero. Por eso la corporatividad. El canal por el cual Dios se expresa. Esto llega a acontecer primero con la Iglesia en Cristo, y tras ?l, entonces, el resto de la creaci?n ser? libertada de la esclavitud de corrupci?n, con gloriosa libertad de los Hijos de Dios (Romanos 8:21). El enemigo es entonces totalmente vencido y juzgado y el poder de Dios hecho notorio. Cristo las primicias, luego los que son de Cristo en Su venida. Luego el fin, cuando entregue el Reino al Dios y Padre, para que Dios sea todo en todos. Entonces, pues, la creaci?n misma ser? libertada de la esclavitud de corrupci?n para participar de la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Esta es, pues, la voz de la Iglesia desde la Palabra Santa.

Tags: economía divina

Publicado por giv1 @ 19:32
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